domingo, 16 de noviembre de 2025


Siempre es buena una carta de amor

Partiendo de la incertidumbre, del desconocimiento del 
otro en este momento de su vida y de la nuestra, de no 
saber qué emociones le provocamos. 
Siempre es buena una carta de amor.
Y comenzando desde el agradecimiento por haber estado 
en nuestras vidas, creo que unas líneas en las que 
expresemos nuestro amor por ese período o instante en el 
cual nuestras almas coincidieron son buenas, pues hubo magia.
Y esa magia no es solo de amor, o tal vez si.
Cuando le devuelvo la pelota a un niño y el me mira, hay 
magia.
Cuando miro a un pordiosero y el me mira, hay magia.
Cuando cedo un asiento, hay magia.
Cuando sostengo a una anciana, hay magia-
Cuando salgo de los límites de mi ser y veo al otro, hay magia. 
Imaginen lo que es un mensaje, o una carta a aquellos 
que ya no están en nuestras vidas, o que creen que ya no 
están, pero aún habitan nuestros recuerdos.
Esa carta que habla de perdón, de proximidad, de 
gratitud. Porque detrás de la historia hay una enseñanza, 
algo nos dejó esa experiencia y a medida que pasan los 
años les prometo que fue positiva para construirnos.
Por eso siempre es buena una carta de amor.
Aunque no la enviemos. Sana.